Escaparatismo emocional. 👉🏻 ¿Cómo conectar con el alma del cliente?

Escaparatismo emocional para generar más ventas.

En el marketing visual, los escaparates cuentan con un lugar prioritario cómo herramienta de venta. 👉🏻 El escaparatismo emocional nos ayudará a trabajar técnicas de branding con el máximo objetivo de generar lazos positivos entre «cliente – marca».

 
Los escaparates, junto a la fachada de una tienda física, son el punto más visible del espacio de venta. Sólo ya por ello sabemos que el producto que allí exponemos tiene más posibilidades de venta, pero ¿es esto lo más interesante de los escaparates?.

 

No, sin ninguna duda NO es su mayor potencial para generar ventas.
 
Si trabajamos correctamente los escaparates, éstos dirán quién y cómo es la marca, qué valores tiene y sobre todo conseguirán generar deseos en los consumidores.

 

 

Escaparatismo emocional es ideal para generar y mantener relaciones intensas de largo alcance con los clientes. Esta es la mejor forma «de vender» a través de los escaparates; plasmar un estilo de vida, compartir intereses, aportar valores añadidos y mostrar gran preocupación por cada detalle, es la mejor estrategia de marketing visual.

 
El escaparatismo emocional utiliza diferentes recursos para crear espacios con contenido interesante y aportar a los productos una personalidad, un carácter, un valor añadido.

 

 
Entonces, ¿cómo podemos conectar con el alma del cliente?. ¿Qué técnicas utiliza el escaparatismo emocional?
Para nosotros, el recurso más potente dentro del escaparatismo para desarrollar una buena comunicación entre cliente y marca, es el Storytelling. Tras un estudio exhaustivo del target, el producto a destacar y los intereses de la marca en comunicación, es decisivo acertar en la historia a contar para que conecte emocionalmente con los clientes y genere más ventas.
Las historias se pueden contar a través de un espacio estático, ambientando este con elementos que transmitan la idea general. Gráficos, mobiliario con estilo o simbología adecuada, colores y texturas ayudarán a contar la historia elegida.

 

Esta historia puede empezar en los escaparates y continuar en el interior de tienda; también es ideal para generar contenidos en el ámbito online y así generar una experiencia de compra completa y omnicanal.
 

En resumen, si los escaparates se trabajan bien, sirven para contar cosas, para iniciar y fidelizar relaciones comerciales, para mostrar quién es la marca, para compartir, para aportar, para conectar… pero sobre todo, los escaparates sirven para provocar y generar deseos. Así es cómo se conecta con el alma de los clientes.